«Un tirano llama paz a la quietud porque nada se mueve sin permiso. Entonces el cielo se oscurece. El aire cambia. Toda puerta cerrada recuerda que puede abrirse. Yo no traigo el desorden. Traigo el momento en que su orden ya no puede sobrevivir.»
— Ser Caldra Veyn, Marcada por la Tempestad del Estandarte Roto
El Marcado por la Tempestad ve la tormenta como movimiento sagrado: presión que se acumula hasta que el mundo debe cambiar. El trueno anuncia la verdad, el relámpago se compromete con ella, y la lluvia hace posible la renovación después de que la violencia ha pasado.
El juramento exige valor no solo en la batalla, sino en la disposición a perturbar los sistemas que han hecho del sufrimiento algo ordinario.
Preceptos de la Marca
Muévete cuando la demora proteja la injusticia. Habla con la claridad del trueno. Golpea solo con propósito, pero no te disculpes por la fuerza cuando la fuerza sea necesaria. Deja espacio para la vida después de la tormenta.
La Marca del Clima
Muchos Marcados por la Tempestad describen una presión interior que cambia según la circunstancia moral. El aire se vuelve pesado cerca de la cobardía, el vello se eriza cerca de la traición, y un trueno distante puede responder a un voto pronunciado con sinceridad.
Después del Relámpago
El juramento no se cumple solo con la destrucción. Una tormenta que arranca los techos y abandona a los expuestos no ha logrado nada sagrado. Se espera que los Marcados por la Tempestad ayuden a construir lo que sigue.