Comienza con una historia
No necesitas dominar cinco mil años de historia antes de tu primera sesión. Comienza con un lugar, un peligro y un puñado de personas cuyas decisiones importen. A medida que crezca tu campaña, el resto del mundo podrá revelarse mediante rumores, descubrimientos, conflictos y consecuencias.
Khassid brinda un fundamento a esas primeras historias: civilizaciones reconstruidas tras una catástrofe divina, dioses obligados a responder por los poderes que les fueron confiados y un mundo donde la voluntad mortal es sagrada. Los personajes no se limitan a atravesar esa historia. Sus decisiones pasan a formar parte de lo que suceda después.
Para quienes dirigen la partida
Khassid ofrece mucho más que una colección de nombres y lugares. Sus regiones, creencias, pueblos, facciones, criaturas y misterios están unidos por historias que generan conflictos mucho antes de que lleguen los jugadores. Una promesa olvidada puede dividir un reino. Una rivalidad divina puede moldear la ley mortal. Una decisión tomada en una aldea pesquera puede tener consecuencias mucho más allá de sus costas.
Utiliza la ambientación tal como está escrita, adáptala a tu campaña o incorpora elementos concretos a un mundo propio. Los registros publicados establecen lo ocurrido anteriormente. No deciden qué harán tus jugadores ni en qué se convertirá el mundo a causa de sus actos.
Para quienes juegan
Solo necesitas conocer lo suficiente de Khassid para comprender a la persona que deseas interpretar. ¿De dónde procede? ¿En qué cree? ¿En quién confía? ¿Qué protegería y qué está dispuesta a arriesgar?
La ambientación ofrece historias, culturas, vocaciones, creencias y conflictos de los que pueden surgir esas respuestas. No necesitas conocer el mundo entero antes de crear a alguien que pertenezca a él. Comienza por la vida que rodea inmediatamente a tu personaje. Deja que el resto se convierta en descubrimiento.
Para quienes leen y exploran
No hace falta participar en una campaña para entrar en Khassid. Sigue aquello que despierte tu imaginación: un dios, una isla, una criatura, un acontecimiento disputado, una forma perdida de magia o un registro de archivo cuyo significado aún no se comprende.
El mundo está concebido para recompensar la curiosidad. No existe un orden de lectura obligatorio ni una prueba al final; solo otra puerta cuando estés listo para continuar.
Tu primera puerta
El Archipiélago de Morgdhav es la primera región de Khassid abierta por completo: catorce grandes islas moldeadas por la influencia divina, la ambición mortal, aguas peligrosas e historias que se niegan a permanecer enterradas.
Tres libros gratuitos presentan el Archipiélago y las primeras islas publicadas. Están disponibles en la Tienda, junto al catálogo creciente de Tales of Khassid.

Alrededor de tu mesa
Trae las reglas que disfruta tu grupo. Khassid aporta el mundo: sus lugares, pueblos, tensiones, misterios y consecuencias. Lo que ocurra cuando todo ello se encuentre con tus jugadores pertenece a quienes se reúnen alrededor de la mesa.
A veces, sin embargo, el juego deja tras de sí algo mayor: una aldea reconstruida, un peligro eliminado para siempre, una nueva tradición o un nombre que los pueblos de Khassid tendrían motivos para recordar.
A través de Weight of Deeds™, jugadores y directores de juego podrán algún día presentar esas huellas duraderas para su posible reconocimiento dentro del mundo vivo de Khassid. No todas las aventuras pasan a formar parte del canon compartido, y tu campaña sigue siendo tuya; pero algunas Hazañas pueden ser demasiado trascendentes para desaparecer cuando se recogen los dados.
Khassid proporciona el comienzo. Lo que suceda en tu mesa podría formar parte de lo que el mundo recuerda.
